1. ¿Qué procesos necesito resolver primero?
Antes de mirar funciones, identifica dónde se pierde más tiempo o información: ventas, inventario, compras, cobranzas o contabilidad. Esa lista define las prioridades de la implementación.
2. ¿Puedo implementarlo por etapas?
Un ERP modular permite empezar por las áreas críticas y sumar otras después, sin rehacer lo avanzado.
3. ¿Se adapta a mis procesos o me obliga a cambiarlos?
Algunos ajustes son sanos, pero el sistema debe poder configurarse según tus documentos, aprobaciones y forma de trabajar. Pregunta también si es posible desarrollar funciones a medida.
4. ¿Quién lo implementa y cómo?
La calidad de la implementación pesa tanto como el software. Pide conocer la metodología: diagnóstico, diseño, configuración, capacitación y puesta en marcha.
5. ¿Qué soporte tendré después?
El día a día genera dudas y nuevos requerimientos. Verifica canales de atención, tiempos de respuesta y acompañamiento posterior.
6. ¿Está preparado para la normativa peruana?
Facturación electrónica, libros electrónicos y la estructura contable local deben estar resueltos dentro del sistema, no con procesos paralelos.
7. ¿Me dará información para decidir?
Revisa qué reportes gerenciales e indicadores ofrece y si la información está disponible sin exportarla a hojas de cálculo.
8. ¿Me prepara para lo que viene?
Los datos bien organizados son la base para Business Intelligence, automatización e inteligencia artificial. Un ERP ordenado hoy es lo que permite aprovechar esas herramientas mañana.
Un siguiente paso práctico
Lleva estas preguntas a tu próxima reunión con un proveedor. En EKAM Perú comenzamos cada proyecto con un diagnóstico de tu operación para responderlas con información concreta de tu empresa.